Resistencia a llamar

El miedo a comenzar es una de las primeras causas de fracaso.

Es un fenómeno habitual del que se habla poco pero, normalmente, los nuevos emprendedores del multinivel tienen la tendencia a escudarse en que necesitan saber más de los productos o servicios, que tienen que asistir a más reuniones y ver cómo lo hace su patrocinador más veces, aunque ya lo hayan visto veinte veces. Participan con gusto en las sesiones de formación, escuchan audios y leen libros sobre cómo manejar objeciones y prospectar, pero no llegan a hacer nada, evitando hablar con otras personas del negocio por el miedo al rechazo que pueden sufrir. Finalmente, acaban abandonando el negocio después de unas semanas o meses, diciendo que no funciona porque no han tenido éxito construyendo una organización.

La razón de su fracaso está claro, pero ellos no lo ven. El miedo al rechazo produce la “resistencia a llamar”, que generalmente les hace fracasar.

Muy a menudo, los nuevos asociados se toman demasiado a pecho los “no, gracias”, cuando presentan su negocio a otros. Hay que enseñarles que no se tomen como algo personal esas negativas. En nuestro negocio del multinivel, una negativa puede significar “no es el momento para mi” o “no me gusta la venta directa”, pero en ningún caso significa “no me caes bien”. Como en cualquier otro negocio, al prospectar estamos buscando a las personas a quienes les gustaría tener lo que ofrecemos.

Encontrarnos con el NO es parte del proceso para buscar el SÍ

El rechazo es una de las emociones más fuertes que una persona puede experimentar, pero todos sabemos que en la vida tiene que haber un equilibrio, si hay rechazo también habrá aceptación. La cuestión es saber manejar ambas cosas.

Entrar en el negocio del multinivel significa empezar algo nuevo, abandonando la zona de comodidad. Conforme te acercas a tus familiares y amigos para ofrecerles tu oportunidad, puedes encontrarte con actitudes frías y desconfiadas. Es posible que se rían a escondidas, o incluso que se preocupen por tu salud mental. Tal vez sientan que estás intentando aprovecharte de su amistad. Seguramente hayas sentido en esos momentos ganas de abandonar y volver a la comodidad de lo conocido.

Pero, si no abandonas demasiado pronto, en el momento más inesperado alguno de tus asociados te dará las gracias por haberle ayudado a cambiar su vida. Tal vez entonces te emociones y entiendas que ha valido la pena pasar por rechazos, risas y cientos de negativas.

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Consejos para prospectar por teléfono

La clave para crear una relación telefónicamente.

 

Te puedes diferenciar en el negocio multinivel, y en cualquier negocio, conociendo a tus prospectos. Esto también demuestra que te interesas por ellos.

Me he dado cuenta que los prospectos están más dispuestos a darte la mayoría de su información, como el número de móvil, horario de trabajo, agenda de la semana, sus gustos personales, su familia, etc., en las primeras dos conversaciones que tienes con ellos.

Esta información es la que puedes usar para crear una verdadera relación con ellos. Pero tienes que ganarte el derecho de preguntar por esta información adicional.

Un buen consejo para prospectar es el siguiente: En la prospección, consigue lo antes posible tanta información como puedas. Puede que sea mucho más difícil conseguirla más adelante.

¿Por qué? Porque al principio sólo estáis hablando vosotros dos, no hay ninguna otra persona que haya interferido diciendo algo negativo. Muy a menudo, más adelante otras personas le comentarán algo a tu prospecto que pueda hacerle dudar de lo que le ofreces.

Esta sería el tipo de información que tendrías que conseguir en la primera o segunda llamada:

  • Número de teléfono (casa y móvil)
  • Email
  • Horario de trabajo
  • Horas en las que se encuentra en casa
  • A qué horas no debes llamarle
  • Cómo tiene organizado su día, semana, etc
  • Nombres de sus hijos
  • En qué trabaja su pareja
  • Intereses y aficiones

Puedes pedirle también más información personal. Si descubres que la afición de esa persona es el fútbol, escríbelo: “A Juan le gusta el fútbol”. Si mientras hablas escuchas al fondo un bebé llorando, pregúntale algo así como: “¿Qué edad tiene su hijo? ¿es niño o niña? ¿cómo se llama?”.

Ten cuidado en que no parezca un interrogatorio, interésate realmente en esa persona. Hay una gran diferencia.

Cada prospecto es diferente, escucha atentamente y date cuenta si estás presionando demasiado. Puedes ser demasiado agresivo con tus prospectos si dices directamente: “¿Cuál es su número de teléfono?”. La otra persona se puede sentir incómoda y probablemente no te dará más información si te diriges a ella de esa manera.

Pero supongamos que has empezado con un buen saludo y descubres lo que desea tu prospecto, entonces le invitas.

A continuación tienes un ejemplo de cómo ganarte el derecho a pedir más información: Dices: “Hay un vídeo que tiene que ver. Explica bastante sobre lo que usted busca/desea”. Y le informas cómo puede ver el vídeo.

Después dices: “¿Cuándo sería un buen momento para poder hablar después que lo haya visto?”. El prospecto responde: “Mañana a las 5 de la tarde”. Y tú le dices: “Entonces le llamo mañana a las 5 ¿a qué número de teléfono es mejor que le llame?”.

A menudo te darán su número de móvil como alternativa. Si pides información adicional de esta manera, no se sentirá como una demanda agresiva.

Cuando vayas a encontrarte con ellos, también puedes decir: “Le voy a dar mi número de móvil por si acaso no nos vemos”. Le das tu número y le preguntas: “¿tiene usted móvil?”.

Durante el primer saludo puedes, y te recomiendo que lo hagas, preguntarle cosas como: “¿cómo transcurre un día normal para usted?” O, “¿Tiene algún día libre entre semana?”.

La primera vez que se encuentre personalmente con alguien, dale tu tarjeta de visita y pregúntale si tiene una.

Pero siempre, recuerda algo muy importante, interésate de verdad por la persona con la que estás hablando. Intenta conocerla, no para “venderle” tu producto o servicio, sino para saber realmente cómo puedes ayudarla a mejorar su vida con lo que tú puedes ofrecerle. Creo que éste es el mejor consejo que debes mantener siempre en mente:

Intenta sinceramente ayudar a otras personas y, sin buscarlas, recibirás mayores recompensas de las que te imaginas.